EL CORRAL DEL CONCEJO DE HOYO DE MANZANARES

El Corral del Concejo de Hoyo de Manzanares desapareció entre 1926 y 1927. Su localización se sitúa en el llamado “chalé o casa de la Tomasa”, ubicado en la actual Avda. Juan Carlos I, nº 16.

Los Concejos o reuniones a las que se convocaba a los vecinos del pueblo  para abordar algún tema de interés para la población, parecen ser cosa del pasado, al menos en la manera en que se desarrollaban antiguamente. Se llevaban a cabo en lugares muy diversos: atrios de iglesias, corrales con cobertizo… simplemente donde se podía.

Corral del Concejo de El Manzano (Salamanca)

Concretamente en los llamados Corrales del Concejo, se llevaba a cabo una parte importante de la vida social y comercial, cuyo origen se remonta a época medieval, aunque su mayor auge lo tuvieron, como reunión de vecinos, en el siglo XVII,  momento en el que los concejos tenían realmente vigencia, dado que sus funciones las asume en la actualidad la junta vecinal o el propio ayuntamiento de cada lugar.

En los siglos XVIII y XIX su utilización estuvo casi exclusivamente relacionada con la ganadería. Allí se reunía el ganado para pesarlo y llevarlo a la venta, se herraban a las reses y caballerías, se hacían tratos y transacciones económicas y, en ocasiones, se celebraban algunos festejos. También en esos corrales se recogían los animales que vagaban sueltos, o que invadían terrenos ajenos, (popularmente cárcel de animales),  siendo devueltos a sus dueños previo pago de una multa o canon. En él también se guardaban los animales para el abastecimiento ocasional de la población, en caso de necesidad. Solían constar de potro, corrales, cerca, cobertizo…

Potro de herrar de El Manzano (Salamanca) | Corral del Concejo de Redipuertas (León)

En Hoyo de Manzanares el objetivo principal de utilización del corral fue el ganadero y, desgraciadamente, se fue degradando  paulatinamente.
En 1924, en pleno Directorio Militar, la Corporación Municipal trató de solucionar el problema:

“[…] Seguidamente, fue ampliamente discutida la conveniencia o contrariedad para enajenar el llamado Corral del Concejo y se acordó por unanimidad:
Que el  llamado Corral del Concejo ningún uso ni destino práctico se le viene dando, ni es conocido. Que de todos es conocido que hasta la fecha no ha tenido otra finalidad que comer en él los cerdos de la localidad constituyendo con ello un foco de aspiración de malos olores; que en beneficio de la salud pública  y de los intereses generales se acuerda por unanimidad enajenar el Corral del Concejo bajo el tipo de tasación de mil quinientas pesetas. Que el favorecido construirá en referido terreno una casa habitable en un plazo de dos años, bajo la multa de doscientas pesetas, si no lo verifica; que igualmente ingresará en Arcas municipales en un plazo de quince días la cantidad que sea objeto de la adjudicación, debiendo abonar además la cantidad de diez pesetas como derechos de formación de expediente. Autorizar al Sr. Alcalde para presidir la subasta y elevar a escritura pública, siendo de cuenta del agraciado los gastos  que con tal motivo se causen. “ […] (Acta de 11-12-1924)

Se tardó casi un año en efectuarse la venta:

“[…] se aprueba el ingreso de mil quinientas pesetas efectuado por D. Pedro José Villalba por la venta del Corral del Concejo” […] (Acta de 19-11-1925)

D. Pedro José Villalba compró el Corral, y en su terreno y en el plazo de dos años, como así indicaba la resolución de la Corporación, construyó una casa-chalé.

Durante la Guerra Civil, más concretamente desde 1937, y a consecuencia del estado de ruina que presentaban las Casas Consistoriales en la Plaza Mayor, (estaban situadas en el lado oeste de la plaza, zona donde actualmente se encuentra el Archivo y la Policía Municipal), dicho chalé fue utilizado como dependencias municipales, celebrándose  en él ceremonias de bodas civiles, estando registrados veinticinco matrimonios hasta principios de 1939. Mayoritariamente eran ciudadanos evacuados -desplazados de guerra- de poblaciones cercanas, en concreto de Pozuelo de Alarcón y Las Rozas de Madrid, amén de algunos hoyenses que también se casaron en ese lugar y en ese periodo.

Vivienda construida sobre el Corral del Concejo de Hoyo de Manzanares (Madrid)

Con el tiempo la casa pasó a manos de una mujer de apellido extranjero, que la alquiló a varios inquilinos. A finales de los años 50 o principios de los 60, la compran Félix Martínez Contreras, ”el cojo”, y su mujer Estefana García, que la dejan como herencia a una de sus hijas: Tomasa Martínez García.

Han pasado casi cien años desde que el Consistorio acordó la venta del Corral, y muchos años más desde su creación. Pero la casa-chalé que construyó el Sr. Villaba en los terrenos del Corral del Concejo ahí sigue: “La casa de la Tomasa”.


Fuentes:

Nuestro agradecimiento a Nicolasa, Tomasa y Rufi

Juan Antonio Morales Bonmati
Pilar García Martín

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